Las ambiciones de una mujer en su segunda vida 6. ― Ah, ejem... Había cosas que no podías decir, incluso si eras ignorante en el tema. Si un alquimista hubiera presenciado la escena, podría haberse sentido insultado por los comentarios dichos en la mesa. ( desde luego, Rosie es una ignorante ) Efectivamente, no solo Iby, también Brigitte estaba mirando la taza de té con ojos fríos, Rubens e Ikalis estaban sudando. Desmond II abrió y cerró la boca repetidamente durante largo tiempo, sin poder controlar sus expresiones faciales. Al final, habló con una sonrisa vergonzosa. ― Jajaja, Rosie... Estoy consciente de mis molestias. Pero no creo que sea un buen momento para reunir lavanda, así que no tienes que caminar por el jardín por nada. ― ¡Ups! Bu-Bueno, deben haber florecido en el invernadero, ¿verdad? Las recogeré para ti. ― Está bien, no me importa. ― De acuerdo... Como era la hija favorita de Desmond, no pasó a mayores. ...
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