Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Ibyenrose Hadellamid

Únete a Discord

Canal de Audio Libros

La Princesa Controla al Traidor - CAPÍTULO 27

  Manteniendo las leyes del Palacio Imperial 4.   Iby se movió diligentemente hacia la siguiente meta. Los banquetes que se celebraban de pie, eran perfectos para las actividades sociales.   El oponente de esta vez era un hombre aristócrata que estaba ocupado probando una variedad de postres. Era el Barón Laflier le encantaba degustar la comida gourmet.   ― ¿Está buscando un manjar, Barón Laflier? ― Wow, ¿Su Alteza? ― Me gustaría recomendarle un bollo negro. Está hecho con café, por lo que tiene un sabor único. ― ¿Oh? ¿Café? El Barón Laflier olvidó avergonzarse, estuvo tan inmerso por saber los detalles sobre el bollo de café, que se olvidó del repentino acercamiento de Iby y de la presencia del homúnculo desconocido a su lado. ― El café es la bebida preferida en la tribu Aratiba en el sur. Se elabora tostando semillas de café y posteriormente se sumergen en agua caliente. Aunque el sabor y el aroma es claramente diferente del té negro, tiene su pro...

La Princesa Controla al Traidor - CAPÍTULO 26

  Manteniendo las leyes del Palacio Imperial 3.   Iby sintió lástima por el futuro de Sylvestian, así que era natural que su tono de voz estuviera lleno de tristeza.   Los oídos de Michael no soportaron oírlo.   ― Por alguna razón, parece que Su Alteza lo lamenta. ― ¿Eh? Cuando se dio la vuelta vio los ojos de Michael que tenían una mezcla de picardía y disgusto.   ― No se lamente por alguien que se convirtió en el Caballero Personal de otra Princesa, cuando tiene frente a usted a su Caballero Personal. ― su voz era indiferente, pero el trasfondo era bastante sugerente. Lian y Fiony se taparon la boca para evitar que los oyeran exclamando "¡kyaaa!". Por su parte, la reacción de Iby fue indiferente.   ― No es que lo lamente como dije antes. No necesito a otro Caballero Personal que no seas tú, Michael. ― Sin embargo, hace poco pronunció el nombre de Sir Millard con tanto cariño. ― No, no lo hice. Michael es el único para mí. ― Me al...